Todo lo que hacemos en Capa Negra empieza mucho antes del secadero. Empieza en la dehesa: encinas y alcornoques centenarios, el clima de la Sierra de Huelva que cambia con las estaciones, y una tierra que lleva siglos perfeccionando la crianza del cerdo ibérico. No imitamos ese entorno, nacimos en él.
Una raza, un carácter
El nombre de la marca hace referencia a la piel oscura del cerdo ibérico de Capa Negra, un animal que se distingue también por sus patas de caña fina y pezuñas de color negro. El tono de su piel es símbolo inconfundible de su raza ibérica, como inconfundible es también el sabor de sus productos, fruto de la tradición y el clima de la Sierra de Huelva.
Se trata de una categoría de alimentos con particularidad gastronómica excepcional: jamones y embutidos ibéricos de la mejor calidad, «la nobleza de sus productos encierra infinidad de sorpresas y sensaciones increíbles».
El paisaje que marca el sabor
La Sierra de Huelva pone el escenario: altitud, microclima y una tradición de crianza transmitida generación tras generación. Esta tierra es, desde hace siglos, la cuna del jamón ibérico.
En el caso de nuestra calidad Bellota, es durante la montanera —de octubre a marzo— cuando el cerdo recorre la dehesa alimentándose de bellota, hierba y pasto. Ese es el origen del veteado y el sabor que distingue a esta pieza.
Tres categorías para disfrutar del ibérico
Descubre los beneficios del ibérico
El jamón y los embutidos ibéricos forman parte de una tradición gastronómica reconocida por su calidad y su valor culinario.


